¿Trabaja Ramoncín para su empresa?

Entre documental de la 2 y documental de la 2 (ejem), ví la otra noche un rato Operación Triunfo. Pues bien, la gran sorpresa fue cuando ví que, como parte del jurado, se encontraba Ramoncín. Mi sorpresa no venía del hecho de que, como resaltaba la prensa, en su momento el ilustre rockero hubiese firmado un manifiesto en contra de este popular programa musical de televisión. Hay que recordar que en aquel momento todavía se vendían discos y Ramoncín, tan próximo a los intereses de la SGAE, no podía permitir que unos jovencitos arribistas estuvieran en la lista de discos más vendidos. Como en la actualidad los artistas se mantienen más por el canon digital que por los discos vendidos, Don Ramón ha decidido pasarse al «enemigo».
No. Mi sorpresa tenía una naturaleza diferente. Considero a Ramoncín uno de los peores cantantes que he escuchado en mi vida (y eso que aquí incluyo a los del coro de mi colegio). Y resulta que el que ha sido tan poco dotado por la naturaleza se dedica ahora, con la mayor desvergüenza, a aconsejar a jovencitos y jovencitas sobre como cantar. Sobre como emocionar al público (él simplemente nos aterraba), sobre qué registros emplear (él sólo tenía uno, bastante malo) o sobre como moverse en el escenario (cuando sólo ha demostrado moverse bien por los despachos de la SGAE). 
Credibilidad, ninguna. Descaro e irresponsabilidad, bastante. Se me ocurrio pensar que existen muchos Ramoncines en el mundo de la empresa. Personas que aconsejan, asesoran, mentorizan… sin saber de lo que hablan. Y lo hacen a profesionales que saben mucho más que ellos. Profesionales que atesoran mucha más experiencia real. Que se han curtido en mil campos de batalla y que han demostrado que en la vida real no sólo hay que hablar. Hay que hacer. Hay que cantar bien (o haber cantado bien) para enseñar a cantar.
Pero estos Ramoncines son expertos en poner el lazo a cajas vacías y en las empresas a veces tenemos tanta presión que compramos cualquier producto con la esperanza de encontrar las soluciones a los problemas que nos agobian. Abrimos la caja y no hay nada. 
Esta vez no me voy a dirigir a nadie. Vosotros sabéis quienes sois, Reyes del Pollo Frito. A los buenos cantantes, a los buenos críticos, a los buenos profesionales, mi admiración y mi respeto.

Una respuesta a “¿Trabaja Ramoncín para su empresa?”

  1. Es evidente que Ramoncin no ha tenido una gran voz, pero también lo es que tuvo éxito sin tenerla. Lo cual puede ser un ejemplo de que el éxito no siempre es fruto de la mejor técnica, sino que puede que sea de otro «saber hacer», quizá el que comunica con su propia autenticidad y conecta con la de otros.

    Por otra parte hemos de reconocer que ha sabido evolucionar, aunque sea a su manera… Cuando no cambiamos lo criticamos, cuando alguien cambia también. Entonces me pregunto, el problema está en el cambio o en la capacidad inusitada de criticar.

    El paso de los años no solo nos dejan arrugas y canas…

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