Cuando lo sueños terminan encontrándote

Me contaba el otro día Jesús, recuerda que es él quién me ha descrito en su libro La Empresa Sensual, sus sensaciones cuando fue a firmar ejemplares en la pasada Feria del Libro de Madrid. Tengo que decirte que me desconcertó un poco. Jesús ya es un cuarentón curtido por unas cuantas batallas y, sin embargo, me explicó su experiencia con un brillo en los ojos que pocas veces había visto y un ligero temblor en la voz. Quizá tenía que haber sido un poco más discreta, pero aún así le pregunté por qué un acto, que si bien es cierto que no sucede todos los días tampoco se puede comparar a un paseo por Marte, le había impactado tanto.

Jesús me miró y me dijo:

– Deberías entenderlo. Eres la Empresa Sensual. Vives de la creación de las emociones, del manejo de las pasiones, de la gestión de las ilusiones. De la contínua generación de sueños.

Me sentí incómoda con sus palabras. Me dí cuenta que no había buscado lo suficiente en su alma antes de hacer una valoración (justo algo que critico en otro tipo de empresas). Así que le dije:

– Parece que tu firma en la Feria iba más allá que un mero acto formal de promoción de tu libro.

La emoción volvio a su rostro, bajo los ojos y, después de una pequeña pausa, Jesús me contestó:
– Comencé a leer desde muy niño. Me enseñó mi abuela Rosario. Sentado en sus rodillas, únicamente armada con su inagotable paciencia, me leía los tebeos de mi hermano mayor, mientras me señalaba las letras y los mágicos sucesos que formaban al combinarse. A partir de ahí se empezaron a abrir miles de mundos desconocidos para un niño: el de la selva de Tarzán de los Monos (te aseguro que, si cierro los ojos, aún huelo el olor de su selva imaginaria), el de la América de Tom Sawyer, el de la imaginación desbordante de Julio Verne. Aprender a leer es uno de los regalos más valiosos que nadie te puede ofrecer.

Mientras me habla de ello, Jesús (que no se da cuenta de ello) no para de tocar un libro que tiene a mano, lo acaricia, le pasa las páginas sin detenerse en él, de vez en cuando lo deposita con cariño en la mesa que tiene al lado para recuperarlo un momento después con aún más cariño.

-Un día mis padres nos llevaron de paseo por el Retiro. Yo tenía 6 ó 7 años y parte de mi vida ya era vivida a través de los libros. Ese día , sin que lo supieramos con antelación, era el de la inauguración de la Feria del Libro. Desde lejos sólo se veían las decenas de casetas, de tal manera que cuando llegamos y contemplé que estaban repletas de libros me emborraché de placer. Corría de una caseta a otra y le pedía contínuamente a mis padres que me auparan para poder tocar los maravillosos tesoros que, de forma obscenamente numerosa, se encontraban a mi alcance.

Sonrió como solo puede sonreir quién evoca un gran momento de su vida. Miró para un sitio indefinido y , tras unos segundos de paladear el sabor de un recuerdo infantil, continuó:

– De repente me fijé en una pequeña cola de gente que se encontraban enfrente de una de las casetas de la Feria. Pregunté a mi madre que hacían allí esperando y ella me contestó que el escritor de un libro les iba a firmar una dedicatoria en el libro que había escrito. «¿Para qué?» «Porque el libro les ha gustado y les gusta tener la firma como recuerdo. ¿O es que a tí no te gustaría tener la firma de Emilio Salgari?» Yo hubiese sido capaz de cualquier cosa por tener la firma suya en uno de mis libros, claro.

Interrumpió su relato, me miró y afirmó mas que preguntó:

– Ahora lo entiendes- dijo suspirando. Me acerqué al escritor. ¡Un escritor delante de mis narices! Por supuesto que nunca había visto uno. No recuerdo quién era ni cual el libro que estaba firmando. Solo recuerdo la admiración que sentía por él. Era una de esas personas que me transporataba a mundos desconocidos, que me hacían sentir cosas que no sabía que tenía dentro de mí, que me obligaban a pensar, que dibujaban cuadros en el lienzo casi en blanco que era mi cabeza entonces. ¡Un escritor!

Me hacía gracia la pasión con que narraba su primer encuentro con un escritor. En unos minutos había viajado a la infancia y se había anclado en ella. Pareciera que le costaba salir de ese mes de mayo del Madrid de los años 60.

– No le envidiaba. Entonces no sabía casi lo que significaba esa sensación. Pero sí deseé profundamente ser como él. Poder estar un día en su situación. Poder expresar mis ideas, mis sentimientos, mis experiencias en un libro y compartirlas. Por eso, cuando estuve en la Feria del Libro firmando ejemplares, para mí no era un acto promocional. Era muy diferente. Era el encuentro con el sueño que tuve casi cuarenta años antes. Con el niño que, tanto tiempo después, me miraba a unos metros de la caseta con ojos claros.

Después de unos pocos segundos sin decir nada, Jesús me miró y me dijo:

– Te deseo un feliz encuentro con tus sueños.

Deseo que quiero compartir contigo.

Una respuesta a “Cuando lo sueños terminan encontrándote”

  1. Avatar de Gabriela Iñiguez
    Gabriela Iñiguez

    Si de alguien quisiera tener la firma en un libro, seria de Jesus Vega de la Falla. Mis mas sinceros respetos y mi enorme admiracion…. el libro llego justo a mis manos hace apenas unos meses.. en Abril 2009. Fui a buscarlo especificamente mientras me encontraba de vacaciones en Cd. de Mexico y durante un periodo en que por cuestiones de salud he estado en recuperacion en casa lo lei y justo ayer lo termine y me dejo un muy agradable sabor de boca!. Note que existia esta pagina y pues estoy lista para leer todos los blogs desde el año pasado que se ha escrito y no tenia conocimiento =).
    Ya lo he promocionado como si trabajara en esto! jajaja ,me ha mantenido en linea con mis convicciones y mis creencias sobre que es realmente RH… Desde que empece la universidad al estudiar LRI Lic. Relaciones Industriales tenia esta misma idea, poder hacer ver lo que ya es invisible para muchos….y que es necesario rescatar, y confirma nuevamente lo que siempre he defendido y no me creen, requerimos mas que nunca ser Gestores de Sentimientos. Ojala pueda venir a Mexico D.f. supongo que es la ciudad a la que vendria si es el caso de hacer una visita a nuestro pais. Me entere que vino y que hizo una entrevista para AMEDIRH, y fue ahi donde supe por primera vez de LA EMPRESA SENSUAL. Que confieso me ha cautivado y conquistado hasta la medula.
    Un saludo y FELICITACIONES NUEVAMENTE!

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