Asesinos en serio

Tanto el éxito de las empresas como nuestro propio éxito como profesionales va a depender en gran medida de los siguientes factores: hacer cosas diferentes, hacer más cosas que los demás o hacerlas mejor. Para conseguir nuestros fines disponemos de herramientas que nos hacen ser más eficientes y eficaces. Algunas de ellas son las reuniones, el correo electrónico y el teléfono.

¿Estamos seguros que estas herramientas nos hacen mejores? Por supuesto que no. En muchas ocasiones se han convertido en serios asesinos de nuestra eficiencia, de nuestra creatividad, de nuestro tiempo productivo y hasta del tiempo dedicado a nuestra vida personal.

¿Cuántos correos recibe al día? ¿Cuántos de ellos son realmente necesarios para que usted pueda hacer bien su trabajo? ¿Cuántos de ellos sirven para algo más allá de hacerle perder el tiempo? ¿A cuántas reuniones asiste? ¿Qué porcentaje de ellas son realmente útiles?

Seamos sinceros: las reuniones muchas veces son excusas para quién no sabe que hacer con su tiempo. Los correos electrónicos son excusa en tantas ocasiones para aquellos que no saben asumir su responsabilidad (yo eliminaría de los correos la opción Cc «con copia»). El teléfono es utilizado con frecuencia en el ámbito profesional para comentar el último chascarrillo o el partido de la jornada.

Asumamos de una vez que España se encuentra a la cola de Europa en términos de productividad. Asumamos que si todas las empresas tomaran medidas para incrementar nuestra eficiencia un 20% a lo mejor no sería necesario acudir a la vía de los despidos, tragedias individuales que tienen un efecto devastador en la economía del país y de las empresas.

Asumamos que el tiempo que dedicamos a nuestras empresas es pagado por nuestros clientes. Éstos no estarían muy contentos al ver cómo se emplea su dinero en correos, reuniones y llamadas telefónicas inútiles. Hábitos que se han convertido en asesinos en serio de buenos hábitos, de buenas prácticas. Cambiarlo es muy fácil. Si tenemos esa voluntad, claro.

4 respuestas a “Asesinos en serio”

  1. Avatar de António Jesus
    António Jesus

    Hola Jesús,

    Mi sugerência es para concretar un poco más las cosas malas que se pueden hacer con el e-mail. En entornos donde la comunicación es mala y donde las personas tienen poca habilidad para gestionar la comunicación, los efectos del e-mail son bastante nefastos.
    Cuantos casos conosco de personas que por e-mail envían una paliza llena de mala leche a su subordinado con conocimiento a su propio jefe, todo en 20 segundos e que queda para siempre. Seamos igulamente positivos, bién trabajada, el e-mail es una hierramienta muy buena. Esto es tema para un libro.
    Saludos

    1. De acuerdo, Antonio Jesus. No puedo estar en contra de la tecnologia porque en la mayor parte de las ocasiones es buena para todos. Ahora bien, estoy en contra de las culturas empresariales que vician las ventajas de los avances para dejar solo las cosas malas. Gracias por tu comentario. Un abrazo

  2. Me pregunto por qué no intentar aunar los tres factores en uno…, gracias a los procesos de innovación podemos cambiar una cosa (1) para mejorarla (3) y aportar más valor (2). Creo que en este planteamiento el punto (2) es crucial, hacer más que los demás, esto es muy relativo…., todo depende de que indicadores se utilicen para su medición. Entiendo que estamos a puertas de una nueva era de relaciones sociales, impulsado por las redes sociales y los servicios en Internet, y hay que establecer claramente los valores, para enfocar bien los objetivos y que las acciones sean lo más eficaces posibles, pero no por ser más productivos vamos a acelerar nuestros logros, si no enfocamos bien podemos desviarnos…

    Para concluir las herramientas no tienen la culpa, todo depende del uso que les demos, las herramientas socializadoras están demostrando su eficacia en muchos ámbitos, pero quizás la empresas jerárquicas tradicionales no estén preparadas para integrar dichas herramientas en su organización.
    Salu2!

    1. Hola Mikel,

      Estoy muy de acuerdo. Y no quiero que se me entienda mal: estoy absolutamente a favor del uso de herramientas para ser mejores. Pero estoy muy en contra del mal uso. Creo que en las empresas hemos puesto en marcha las herramientas (incluyendo las redes sociales) sin un previo proceso de educación o concienciación, por lo que al final se estan adquiriendo muchos vicios que luego va a costar mucho extirpar. Un fuerte abrazo. Jesus.

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